viernes, 10 de diciembre de 2010

LA SEMILLA

Las semillas, patrimonio de la humanidad, empiezan a ser propiedad de monopolios corporativos. Se venden semillas patentadas, geneticamente modificadas para que no vuelvan a germinar
Lo que obliga a los campesinos a comprar semillas cada año. Semillas diseñadas para necesitar más pesticidas y fertilizantes elevando la producción a precios insostenibles.
En India los campesinos se ven obligados a vender sus tierras por su endeudamiento con las multinacionales.Más de 200.000 campesinos se han suicidado presas de la desesperación, muchos tomando los propios fertilizantes que les venden las multinacionales



La esencia se encuentra en la biodiversidad.




"LA SEMILLA"

Cuidemos de la Madre Naturaleza que es la fuente de nuestra riqueza
La alimentación, la cosecha como ella la creó y
no como sus avariciosos hijos quieren que sea
Entre todos hermanos, la estamos destruyendo
Y nos estamos matando entre nosotros
Este es el momento de que alcemos la voz ante la injusticia

Yo soy un campesino indio, aquí estoy al borde del suicidio
Porque hoy son días de castigo. Me robaron todo lo que trabajé pa mis hijos
Es mi camino. Es mi destino. No sé pero vivir aquí ya no tiene sentido
ASESINOS DE LA VIDA, son asesinos porque vienen a destruirnos

Ellos tienen la plata, creen tener poder
Ellos no tienen nada, querrían tener poder
Sólo la Pachamama tiene ese gran poder
Son días muy locos y aun está todo por ver

Ellos tienen la plata, creen tener poder
Ellos no tienen nada, querrían tener poder
Sólo la Pachamama tiene ese gran poder
Son días muy locos y aun está todo por ver

La esencia se encuentra en la biodiversidad
Por eso los colores, olores, sabores
Pedirle al campo que sea todo orégano es pedirle a la rosa que carezca de pétalos

La esencia se encuentra en la biodiversidad
Por eso los colores, olores, sabores
Pedirle al campo que sea todo orégano es pedirle a la rosa que carezca de pétalos

Ellos tenían un sueño, tú se lo robaste
Hicieron una siembra y tú la cosechaste
Ponte tú en su lugar
Tú no eres capaz de admitir todo el mal que le has hecho
Míralo a los ojos a ver si no tienen derecho
Obsérvalo, ellos no tienen dinero como vos
Pero son humildes con un gran corazón
MAXIMA GANANCIA, MINIMO COSTE
Y como siempre la ignorancia del Norte
Tu adoras su fragancia y yo huelo a muerte
Y ya no pueden silenciar nuestras voces
Es pasividad, es complicidad
Si el sistema falla se tendrá que reparar
En tus manos está el cambio real,
Gota tras gota podemos volver a llenar el mar

La esencia se encuentra en la biodiversidad
Por eso los colores, olores, sabores
Pedirle al campo que sea todo orégano es pedirle a la rosa que carezca de pétalos

La esencia se encuentra en la biodiversidad
Por eso los colores, olores, sabores
Pedirle al campo que sea todo orégano es pedirle a la rosa que carezca de pétalos

Érase un pequeño campesino y una supermultinacional
Érase la tierra de todos, de nadie
Érase semillas transgénicas
Érase patatas de plástico
Érase la hipocresía por la avaricia porque no seguía entre rejas con la tiranía económica
Madre Tierra debe ser tratada con cariño
Ella nos da la vida, no la riegues con veneno
Porque si ella muere, morimos todos
Aun no se dieron cuenta
Somos lo que comemos
Bajo su sombrero son tan pobres que sólo tienen dinero
La Naturaleza es sabia
Si le añades o le quitas le matas la sal
Echarle pesticidas es acabar con la sustancia
Estamos siendo alimentados como ratas

La esencia se encuentra en la biodiversidad
Por eso los colores, olores, sabores
Pedirle al campo que sea todo orégano es pedirle a la rosa que carezca de pétalos

La esencia se encuentra en la biodiversidad
Por eso los colores, olores, sabores
Pedirle al campo que sea todo orégano es pedirle a la rosa que carezca de pétalos.

martes, 23 de noviembre de 2010

¿QUÉ PASA SI…? 50 medidas de activismo social para el Cambio de Paradigma | El Blog Alternativo

¿QUÉ PASA SI…? 50 medidas de activismo social para el Cambio de Paradigma | El Blog Alternativo

“¿Qué pasa si hay una guerra y no vamos nadie?”

¿Qué pasa si nos recomiendan leer la prensa-basura de siempre, y no la leemos nadie?

¿Qué pasa si nos incitan a comprar y utilizar artículos, aparatos y cosas que realmente no necesitamos, y no los compramos nadie? (…)

¿Qué pasa si te digo que todos estos 49 puntos están siendo ya realizados con éxito -ya, hoy, aquí y ahora- por un sector cada vez más grande de la sociedad, una masa crítica consciente e imparable, que crece actualmente en proporciones exponenciales?
Freeman

Ocio, alimentación, medicina, dinero, consumo, fuentes de información, relaciones, política, … son numerosos los campos y aspectos de la vida cotidiana donde podemos incidir directamente con nuestra decisiones y acciones conscientes para transformar este Sistema y cambiar el mundo.

Freeman nos propone 50 medidas de activismo social destinadas a ser personas libres y no manipuladas y contribuir al cambio de paradigma que ya está en marcha y no hay quien lo frene.

¿Qué pasará cuando en vez de realizar alguna de estas sugerencias, realicemos muchas y cuando en vez de pocos, seamos muchos?

Pronto lo veremos…

1. ¿Qué pasa si nos llaman a votar en unas elecciones de falsa democracia, y no vamos nadie?
2. ¿Qué pasa si hay una vacunación pandémica fraudulenta y no vamos nadie?
3. ¿Qué pasa si hay una nueva subida abusiva de impuestos, y no pagamos nadie?
4. ¿Qué pasa si nos incitan a ingresar el dinero en los bancos siniestros de siempre, y no lo hacemos nadie?
5. ¿Qué pasa si para poder disponer de una vivienda digna -que es nuestro legítimo derecho- nos fuerzan a pagar hipotecas desmesuradas por obra y gracia de la especulación galopante de este corrupto sistema, y dejamos de pagarlas?
6. ¿Qué pasa si las ayudas económicas para salir de las crisis van para el “rescate de los bancos” -mientras dejan que toda la gente explotada por estos se pudra más-, y ya no lo consentimos?
7. ¿Qué pasa si nuestros impuestos son los que engrosan los fondos para ese rescate bancario -para sacar de la crisis a las mismas entidades, corporaciones y dirigentes corruptos que la crearon-, y nos plantamos sacando todo nuestro dinero de esos bancos usureros?
8. ¿Qué pasa si comprendemos que el dinero -creado y controlado criminalmente por la Banca y la Alta Finanza- es ficticio y es deuda, y llevamos a todos los magnates explotadores a los tribunales, cambiando hacia a un sistema económico más humano y armónico?
9. ¿Qué pasa si nos estimulan a ir al cine a ver películas-basura, o a sumergirnos en actividades y distracciones estúpidas, y no vamos nadie?
10. ¿Qué pasa si nos inducen a ver la nefasta televisión, y no la vemos nadie?
11. ¿Qué pasa si nos recomiendan leer la prensa-basura de siempre, y no la leemos nadie?
12. ¿Qué pasa si nos aconsejan escuchar la radio-basura de siempre, y no la escuchamos nadie?
13. ¿Qué pasa si nos estimulan a leer las revistas-basura de siempre, y no las leemos nadie?
14. ¿Qué pasa si nos alientan a oír música alienante y tóxica, y no la oímos nadie?
15. ¿Qué pasa si nos incitan a beber alcohol en exceso “para divertirnos”, y no bebemos nadie?
16. ¿Qué pasa si nos inducen a acudir a antros insalubres, masificados, tóxicos y ensordecedores “para divertirnos”, y no vamos nadie?
17. ¿Qué pasa si nos instigan a fumar o drogarnos para “estar en la onda” y no lo hacemos nadie?
18. ¿Qué pasa si nos invitan a ver salvajes y sangrientas corridas de toros, disfrazadas de seria cultura, y no vamos nadie?
19. ¿Qué pasa si nos incitan a comprar y consumir productos alimenticios degradados de animales torturados, y no lo hacemos nadie?
20. ¿Qué pasa si nos animan a ir, pagar y ver fútbol -donde personas que dan patadas a un balón cobran al año en conjunto más que el presupuesto de muchos países pobres, donde miles de niños mueren de hambre-, y no vamos nadie?
21. ¿Qué pasa si nos inducen a comprar en comercios e industrias corruptas y explotadoras, y no lo hacemos nadie?
22. ¿Qué pasa si nos incitan a comprar y utilizar artículos, aparatos y cosas que realmente no necesitamos, y no los compramos nadie?
23. ¿Qué pasa si nos inducen a seguir modas, usos o convenciones absurdas, frívolas o degradantes, y no las seguimos nadie?
24. ¿Qué pasa si nos recomiendan adquirir los medicamentos de las compañías farmacéuticas criminales, y no lo hacemos nadie?
25. ¿Qué pasa si nos exhortan a aplicar el calendario de vacunas nocivas a nuestros hijos, y no lo hacemos nadie?
26. ¿Qué pasa si destapamos que las grandes compañias farmacéuticas crean las pandemias en laboratorios, vendiéndonos luego el “remedio”, y ya no se lo permitimos más?
27. ¿Qué pasa si revelamos que el sistema sanitario entero sustenta el gran negocio de la enfermedad -siendo una herramienta del poder global para promover nuestro deterioro, debilidad y dependencia-, y lo purgamos de arriba a abajo?
28. ¿Qué pasa si nos instigan a luchar y competir los unos con los otros, y no lo hacemos nadie?
29. ¿Qué pasa si nos sermonean con la necesidad absoluta de armas, fronteras y exclusiones de todo tipo, y ya no tragamos con ello?
30. ¿Qué pasa si nos quieren seguir endosando e imponiendo tradiciones, costumbres e instituciones que manifiestamente atentan contra los Derechos Humanos y la integridad de las personas y seres vivos, y ya no las consentimos?
31. ¿Qué pasa si nos adoctrinan con la superioridad o poder de una raza sobre otras, y ya no lo toleramos?
32. ¿Qué pasa si pretenden generar una guerra de sexos, y ya no entramos en ello?
33. ¿Qué pasa si nos quieren mantener siempre divididos, enfrentados e ignorantes de la Gran Familia humana y planetaria que somos, y nosotros tomamos conciencia y no se lo permitimos más?
34. ¿Qué pasa si nos quieren convencer de que somos sólo materia y químicacasual e intrascendente -para así evitar que reconozcamos y accedamos a nuestra naturaleza infinita, eterna y absoluta de Luz y Amor-, y ya nadie les creemos?
35. ¿Qué pasa si los libros de historia y los centros científicos y educativos sólo enseñan y cuentan la versión y el conocimiento oficial que al poder global tiránico más le interesa para mantenernos dependientes e ignorantes, y ya no les damos más crédito?
36. ¿Qué pasa si nos quieren confundir, distraer y alienar con propaganda ydesinformación masiva, para controlarnos mejor, y no se lo permitimos?
37. ¿Qué pasa si nos quieren ocultar todo lo que se hace y se mueve a nuestras espaldas, y no se lo consentimos?
38. ¿Qué pasa si nos fumigan diariamente con químicos desde aviones irregulares, y ya no lo aceptamos?
39. ¿Qué pasa si quieren acabar con las especies naturales a través de lamodificación genética, y apropiarse y lucrarse de la alimentación mundial y de la propia vida, y no se lo permitimos?
40. ¿Qué pasa si nos niegan el acceso a las tecnologías de energía libre, limpia e inagotable -para seguir imponiendo su gran negocio de los combustibles- y no se lo permitimos?
41. ¿Qué pasa si quieren ocultarnos que la actividad solar es la que realmente está detrás del cambio climático, y ya no caemos en su trampa de sometimiento total a través de un Gobierno Mundial no electo, disfrazado de benefactor medio ambiental?
42. ¿Qué pasa si comprobamos que las guerras, el terrorismo, las drogas y las mafias las crean y fomentan las sociedades secretas detrás de los estados y corporaciones, y ya no lo consentimos?
43. ¿Qué pasa si constatamos que la ONU, la OMS, el BM, el FMI, etc, son títeres al servicio de la élite económico-industrial y sus sociedades secretas, y ya no nos tragamos la farsa?
44. ¿Qué pasa si es evidente que los partidos políticos y medios de comunicación masivos están controlados y sometidos a la élite global corrupta, y ya no nos tragamos más la gran mentira en que vivimos?
45. ¿Qué pasa si la Constitución nos dice que todos somos iguales ante la ley menos el rey, y ya no lo toleramos?
46. ¿Qué pasa si nos quieren tener en un constante estado de miedo y terrorpara -con el pretexto de la seguridad y la prevención- legitimar su creciente control y poder sobre nosotros, y ya no caemos en su juego?
47. ¿Qué pasa si la élite global corporativa hace y deshace a su antojo sobre asuntos claves de interés general, a través de sociedades, comisiones o clubes intocables y opacos como el Bilderberg o la Trilateral, y no lo aceptamos más?
48. ¿Qué pasa si nos recomiendan obedecer y cerrar la boca, y no lo hacemos, SINO QUE SE LA CERRAMOS NOSOTROS A ELLOS CON UN CLAMOR Y UN MOVIMIENTO INMENSO E INCONTENIBLE DE ESCLARECIMIENTO, PAZ Y LIBERACIÓN?
49. ¿QUÉ PASA SI NOS UNIMOS, NOS ORGANIZAMOS Y NOS COORDINAMOS ENTRE TODOS PARA EXIGIR Y PRODUCIR EL REAL CUMPLIMIENTO Y GARANTÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS, LA SUPERVISIÓN, LIMPIEZA Y TRANSPARENCIA TOTAL DE LOS PODERES FÁCTICOS Y GRUPOS DE PODER, Y LA PRESERVACIÓN Y DEFENSA EFECTIVA DE LA NATURALEZA DEL PLANETA EN TODA SU BIODIVERSIDAD… Y LO CONSEGUIMOS CON TODA LA FUERZA DE NUESTRA UNIDAD, CONSCIENCIA, HONESTIDAD Y DETERMINACIÓN?
50. ¿QUÉ PASA SI TE DIGO QUE TODOS ESTOS PUNTOS ESTÁN SIENDO YA REALIZADOS CON ÉXITO -YA, HOY, AQUÍ Y AHORA- POR UN SECTOR CADA VEZ MÁS GRANDE DE LA SOCIEDAD, UNA MASA CRÍTICA CONSCIENTE E IMPARABLE, QUE CRECE ACTUALMENTE EN PROPORCIONES EXPONENCIALES?

EL DÍA EN QUE FINALMENTE NOS PLANTEMOS LA GRAN MAYORÍA, EL DÍA EN QUE TODA LA HUMANIDAD NOS LEVANTEMOS COMO HOMBRES Y MUJERES LIBRES E INDEPENDIENTES, Y ASUMAMOS NUESTRA SOBERANÍA, PODER Y RESPONSABILIDAD SOBRE NOSOTROS MISMOS, ESE DÍA CAERÁ EN MIL PEDAZOS Y PARA SIEMPRE EL SISTEMA DE ESCLAVITUD HUMANA IMPUESTO POR EL PODER GLOBAL TIRÁNICO.

ESE DÍA TODAS LAS CADENAS, REJAS Y BARROTES CAERÁN SIN REMEDIO, PORQUE UNA VEZ DESTRUÍDA NUESTRA PROPIA JAULA MENTAL DE INCONSCIENCIA, CONDICIONAMIENTO Y APATÍA, TODAS LAS BARRERAS, PRESAS Y CONTENCIONES EXTERNAS QUEDARÁN DESINTEGRADAS Y YA NO SERÁN MÁS.

ESE DÍA TOTAL EN EL QUE LA GRAN MAYORÍA SE HAGA CONSCIENTE DE TODO ELLO, ESTÁ AMANECIENDO YA. Y SU LUZ YA BRILLA HOY PARA TI Y PARA MI, QUE HEMOS TOMADO CONCIENCIA.

AMANECE, AMANECE, AMANECE

Freeman

jueves, 21 de octubre de 2010

LA MUJER DEL QUINTO MUNDO

La Mujer del Quinto Mundo (extracto)

por Mabel Flores (*)

El hombre moderno, en su ilusión intelectual y separatista, ha categorizado el mundo y hasta lo ha numerado. Ha dividido la tierra en mundos, así se habla del primer mundo, el segundo mundo, el tercer mundo. Al mundo indígena se le suele llamar el cuarto mundo. Entonces ahora los indígenas de todos los colores de piel queremos recordar la aparición de un quinto mundo, como síntesis de todos los anteriores pero, sobre todo, como síntesis de las cuatro razas anteriores que ya están dando a luz al hombre y a la mujer del quinto mundo.

Cuando hablamos de la "mujer del quinto mundo" nos referimos a esta mujer que nace como síntesis de las cuatro razas, de los cuatro mundos. Esta mujer que trae como misión a la Tierra, el despertar, la espiritualidad, el recordar la belleza, el revalorizar la intuición, la creatividad y los valores de la transformación. Debe ayudar a su compañero a despertar, ya que el hombre necesita esta fuerza que la mujer le brinda.

La mujer del quinto mundo es protagonista anónima o no de este nuevo planeta que está naciendo, de este nuevo ser que está naciendo dentro de todos nosotros, y de la felicidad, que debe estar en cada una de nuestras células para favorecer la evolución.

No hemos venido al planeta para resolver qué profesión vamos a tener, o cómo ganamos más dinero. Esos son elementos necesarios, pero no suficientes para comprender el objeto de nuestra existencia. Como seres concretos que somos, precisamos de la materia alimentada, vestida, protegida, en un lugar digno y sano donde habitar.

Pero satisfechas esas necesidades, es imprescindible comprender nuestra esencia divina. Y esto se da a todo nivel: quien comprende la trama sagrada será mejor gobernante, será mejor economista, será mejor agricultor, mejor padre y mejor madre. Irá desarrollando el potencial y siendo aquello para lo cual hemos venido, es decir, verdaderos seres humanos.

EL CICLO DE LOS ANDES.

Los Himalayas, con su energía masculina, rigieron el ciclo anterior. Mientras los Himalayas entran en un ciclo de sueño, van entregando el conocimiento a los Andes, cuya energía femenina regirá el nuevo ciclo. Todo lo que rigió el ciclo anterior es entregado a los Andes que, transformándolo, lo vuelven a poner vigente desde la otra polaridad.

Con la espiritualidad regida por la energía femenina de los Andes, se favorece la comprensión sin intermediarios: que cada uno sea su propia sacerdotisa o sacerdote para comunicarse con el Gran Espíritu.

Este fenómeno era conocido para los indígenas de sabiduría, así como para todas las espiritualidades naturales -como la oriental- que en sus profecías se refirieron a estos tiempos de cambio.

El nuevo ciclo se manifiesta en hechos externos e internos. Si estamos atentos a nosotros mismos observaremos cómo estamos más serenos en la acción, cómo la intuición comienza a despertar y la creatividad necesita manifestarse. Es importante navegar a favor de esta fluidez energética, pues en realidad todos nos estamos transformando.

(*) La autora es educadora del Movimiento Pachamama Universal.

Artículo completo en: SABER ANDINO. No. 45

martes, 12 de octubre de 2010

12 de Octubre - Nada que celebrar... CONMEMORAR NUESTRA HISTORIA

Para conmemorar Nuestra Historia!!... no por el odio, no por el ojo por ojo y diente por diente que nos enseñaron... sino para recordar nuestras raíces, para curarlas, revitalizarlas y volver a florecer!!!

Recuperemos la sabiduría ancestral, recuperemos lo que por herencia real nos pertenece: el contacto espiritual con lo Divino de la Naturaleza, de nuestra Pachamama, del Tata-Inti, de Viracocha y Pachakamac!!!.... Jallalla Abya Yala!!! Jallalla Pachamama!!! Jallalla Warmi Pachakuti!!!


Video Documental: 12 de octubre-Nada que festejar - TEXTOS DE EDUARDO GALEANO



Encuentro en Cajamarca
Letra y Música: Víctor Heredia

Creo en mis Dioses, creo en mis Huacas
Creo en la vida y en la bondad
De Wiracocha
Creo en Inti y Pachakamac

...Como mi charqui, tomo mi chicha
Tengo mi coya, mi cumbi
Lloro mis mallquis, hago mi chuño
Y en esta pacha quiero vivir

Tu me presentas, runa Valverde
Junto a Pizarro un nuevo Dios
Me das un libro que llamas Biblia
Con el que dices habla tu Dios

Nada se escucha, por más que intento
Tu Dios no me habla, quiere callar
Por qué me matas si no comprendo
Tu libro no habla, no quiere hablar

viernes, 8 de octubre de 2010

WAKAKUE: AQUEL QUE MIRA EL SOL


EXTRACTOS DEL LIBRO CAMINANTES DEL ARCOIRIS
El Retorno de Wirakocha y los Mitos del Desarrollo

Atawallpa M. Oviedo

CAPITULO 2
WAKAKUE: AQUEL QUE MIRA EL SOL

Nun­ca sos­pe­ché que la pe­sa­di­lla que ha­bía co­men­za­do en la sel­va, fue­se a du­rar más tiem­po que la ex­cur­sión, pe­ro en ver­dad, so­lo fue el co­mien­zo de un lar­go pe­ri­plo en el cual día a día fui des­cu­brien­do más cla­ra y cons­cien­te­men­te nue­vas par­tes del que era. El do­min­go por la no­che des­pués de que ter­mi­na­mos el en­cuen­tro, ya en via­je de re­tor­no a Qui­to me fue im­po­si­ble dor­mir, lle­gué a mi ca­sa en la ma­dru­ga­da del lu­nes sin si­quie­ra po­der ador­mi­lar­me un po­co. Ya en mi ca­ma vol­ví a ten­tar al sue­ño, ne­ce­si­ta­ba des­can­sar pa­ra re­gre­sar a mis la­bo­res co­ti­dia­nas, pe­ro al ra­to en­ten­dí que la fae­na re­sul­ta­ría inú­til. Me le­van­té y sa­lí en di­rec­ción de las ofi­ci­nas del Cen­tro Yu­ya­ri­na (Pen­sar Sabiamente) que ha­bía crea­do ha­cia po­co, pa­ra des­de allí reu­nir a nue­vos ca­mi­nan­tes in­te­re­sa­dos en el co­no­ci­mien­to an­ces­tral de los An­des.

Cer­ca del me­dio­día co­men­cé a sen­tir­me fran­ca­men­te des­com­pues­to, mi cuer­po se de­bi­li­ta­ba y, aque­llos ho­rri­bles de­seos de mo­rir que me ha­bían ata­ca­do en mi es­tan­cia en la sel­va, pa­re­cían que­rer re­gre­sar con mu­cha más po­ten­cia, so­bre to­do por­que ha­bía de­ja­do de ser un sen­ti­mien­to pa­ra con­ver­tir­se en una cer­te­za. Su­pe que es­ta­ba en ries­go, que so­lo pi­dien­do ayu­da ten­dría po­si­bi­li­da­des de so­bre­vi­ven­cia y, con las po­cas fuer­zas que me que­da­ban lla­mé por te­lé­fo­no a un fa­mi­liar, pa­ra que me lle­va­ra don­de una pa­rien­te cu­ran­de­ra. Con hue­vo y ve­las, la mu­jer hi­zo sus pri­me­ros in­ten­tos de cu­ra­ción, lue­go me re­cos­tó en la ca­mi­lla pa­ra ar­mo­ni­zar mis cen­tros ener­gé­ti­cos y sua­ve­men­te fui dur­mién­do­me. Me­dia ho­ra más tar­de me des­per­tó ex­pli­cán­do­me que, en aque­lla du­ra ba­ta­lla con la muer­te, el mie­do ha­bía des­pren­di­do mi as­tral y que ella con su te­ra­pia ha­bía lo­gra­do nue­va­men­te res­ti­tuir­lo a mi cuer­po. Mu­cho más tran­qui­lo, lo­gré le­van­tar­me por mis pro­pios me­dios; pe­ro a pe­sar de mi fran­ca me­jo­ría, la cu­ran­de­ra me acon­se­jó se­guir un tra­ta­mien­to.

Du­ran­te los días pos­te­rio­res yo me vol­ví te­rri­ble­men­te so­li­ta­rio y de hu­mor ines­ta­ble. No con­se­guía des­pren­der­me de esos es­ta­dos en que una pro­fun­da tris­te­za me lle­va­ban a sen­tir­me cul­pa­ble y de­ses­pe­ra­do. No eran sen­ti­mien­tos di­fe­ren­tes a los que tie­nen to­das las per­so­nas pe­ro si te­nían un gra­do de pro­fun­di­dad y con­cien­cia que lo­gra­ban apa­bu­llar­me. Te­mía no te­ner co­ra­je pa­ra re­sis­tir, te­mía a la lo­cu­ra y se­gu­ra­men­te tam­bién te­mía a la muer­te por lo que bus­qué una vez más la ayu­da del Sol. Y co­mo an­tes hi­cie­ra en la sel­va, lo es­pe­ra­ba sen­ta­do en mi jar­dín, pa­ra que esos ra­yos be­né­fi­cos sa­na­ran to­do ese do­lor acu­mu­la­do, qui­zás de va­rias ge­ne­ra­cio­nes. Día a día iba vi­vien­do di­fe­ren­tes es­ta­dos emo­cio­na­les, que me lle­va­ban a una gran cri­sis fí­si­ca y ener­gé­ti­ca. Pa­sé por la me­lan­co­lía, la an­sie­dad, los ce­los, la en­vi­dia, la lu­ju­ria...; en rea­li­dad por to­dos los es­ta­dos del ego. Ca­da uno fue abrién­do­se en mí y to­da la me­mo­ria de la hu­ma­ni­dad y de mis an­ces­tros re­flo­re­cía al­ter­na­ti­va­men­te a mi al­ma. To­dos me atra­pa­ban has­ta su es­ta­do má­xi­mo y me obli­ga­ban a re­co­no­cer­los y a des­cu­brir­me en ca­da uno de los ac­tos im­pu­ros y mi­se­ra­bles.

Tu­ve que sa­car a flo­te to­das las en­se­ñan­zas re­ci­bi­das en mi ca­mi­no es­pi­ri­tual con di­fe­ren­tes maes­tros, sha­ma­nes, cu­ran­de­ros, pa­ra po­der man­te­ner­me y no de­jar que el mie­do y la ig­no­ran­cia se apo­de­ra­ran de mí y me des­tru­ye­ran más. Pe­ro pa­ra­le­la­men­te se fue des­per­tan­do mi co­no­ci­mien­to in­te­rior y aque­llo era la otra ca­ra de aque­llo te­ne­bro­so y ári­do. Era co­mo que po­día vi­vir los es­ta­dos más de­vas­ta­do­res pe­ro de allí mis­mo sa­lía un po­der pa­ra re­troa­li­men­tar mi ca­mi­no. Gra­cias a ese pro­ce­so de 10 años en el ca­mi­no an­ces­tral pu­de sa­lir y re­cons­ti­tuir­me de esos mo­men­tos trau­má­ti­cos, ca­so con­tra­rio po­si­ble­men­te hu­bie­ra de­ve­ni­do en al­guien tras­tor­na­do o me hu­bie­ra hun­di­do más en mis pe­num­bras. Pe­ro quién guia­ba to­do eso y me da­ba la con­cien­cia su­fi­cien­te, era el Sol. Sen­tía co­mo él se abría len­ta­men­te den­tro de mí, co­mo iba in­gre­san­do a mi vi­da e ilu­mi­nan­do mi es­pí­ri­tu. Des­cu­bría co­mo mi maes­tro in­te­rior se abría pa­so, y me da­ba las pau­tas jus­tas pa­ra se­guir des­per­tan­do, a par­tir de ir trans­mu­tan­do mis cul­pa­bi­li­da­des, pre­jui­cios y es­te­reo­ti­pos.

Así pa­sé un mes, y ca­da día era una ex­pe­rien­cia te­rro­rí­fi­ca y des­lum­bran­te. A ve­ces te­mía ca­da nue­vo día y la idea de vi­vir un nue­vo epi­so­dio me apri­sio­na­ba. La ayawaska con­ti­nua­ba ac­tuan­do den­tro de mí, abrién­do­se ca­da vez más por mis den­si­da­des y des­per­tán­do­las. Unos días eran más fuer­tes que otros, lle­ván­do­me a re­mon­tar lo que más po­dían y pro­vo­cán­do­me un gran de­li­rio emo­cio­nal. Al­gu­nas ve­ces llo­ré y de­ses­pe­ra­do pe­día ayu­da a la vi­da, al Gran Es­pí­ri­tu, a quien pu­die­ra ter­mi­nar con ese an­gus­tio­so pro­ce­so, pues pa­re­cía que nun­ca iba a ter­mi­nar. No tu­ve a nin­gu­na per­so­na que pu­die­ra sos­te­ner­me, so­lo el Sol me dio el so­por­te y la for­ta­le­za pa­ra se­guir, con la es­pe­ran­za de que pron­to ter­mi­na­ría la pe­sa­di­lla.

Pa­sé el in­fier­no y el cie­lo, con to­das las crí­ti­cas y la­men­ta­cio­nes de mi des­gra­cia­da vi­da. So­lo veía co­mo frus­tran­te y de­cep­cio­nan­te to­do mi pa­sa­do, mis an­ces­tros, a to­da la so­cie­dad en su con­jun­to. Pe­ro al mis­mo tiem­po, el Sol se iba pau­la­ti­na­men­te aci­ca­lan­do den­tro de mí, y sur­gía una per­so­na más lú­ci­da y pro­fun­da, que a ve­ces yo mis­mo me ad­mi­ra­ba de cuan­to co­men­za­ba a des­cu­brir de la vi­da y sus mis­te­rios. Me le­van­ta­ba pre­su­ro­so ca­da ma­ña­na pa­ra re­ci­bir al Sol, lue­go ce­rra­ba los ojos sin per­der la co­ne­xión con él, y se abrían las mas in­creí­bles com­pren­sio­nes y en­ten­di­mien­tos a to­do eso que vi­vía den­tro de mí. So­lo pre­gun­ta­ba al­go e in­me­dia­ta­men­te se cla­ri­fi­ca­ba, era co­mo un baúl de co­no­ci­mien­tos al cual ha­bía que ir­lo de­jan­do ma­ni­fes­tar­se. Ve­nían in­for­ma­cio­nes de to­do ti­po, aún cuan­do al prin­ci­pio no al­can­cé a ver to­da la im­por­tan­cia que ello con­lle­va­ba, pues mis mie­dos to­da­vía ge­ne­ra­ban des­con­fian­za en mi fu­tu­ro.

De es­ta ma­ne­ra en­tré en una pro­fun­da re­la­ción con el Sol, es de­cir, mi sol co­men­zó a vi­brar jun­to a él y en esa re­so­nan­cia se abrían más pers­pec­ti­vas pa­ra mi vi­da. Mien­tras pa­sa­ba el tiem­po, lle­ga­ban a mi vi­da per­so­nas que me con­du­cían ca­da vez más, den­tro de ese ca­mi­no. Apa­re­cían li­bros, ar­tí­cu­los, in­for­ma­cio­nes so­bre los Hi­jos del Sol. Sur­gían nue­vos via­jes al co­no­ci­mien­to so­lar y a to­dos sus se­cre­tos guar­da­dos en la me­mo­ria de to­do cuan­to ha­bía en la tie­rra. Ca­da en­cuen­tro pa­re­cía una coin­ci­den­cia, co­mo que sim­ple­men­te era el azar, pe­ro lue­go me di cuen­ta que de­trás de to­do ello es­ta­ba la con­cien­cia so­lar que co­men­za­ba a atraer to­do ti­po de lla­ves pa­ra abrir­me al sen­de­ro so­lar. Era mi cam­po ener­gé­ti­co que se ha­cia más lu­mi­no­so y me iba con­du­cien­do pau­la­ti­na­men­te a nue­vas ex­pe­rien­cias y a reen­cuen­tros muy par­ti­cu­la­res. Es­pe­cial­men­te hu­bo uno tras­cen­den­tal pa­ra mi vi­da, cuan­do un día ca­mi­nan­do por un va­lle cer­ca de Qui­to, me en­con­tré con un sa­bio an­cia­no.

Al prin­ci­pio me pa­re­ció al­guien ex­tra­ño y lo­co, pues mi­ra­ba fi­ja­men­te el sol por va­rios mi­nu­tos y pen­sa­ba que se iba a que­dar cie­go, aun­que por un mo­men­to pen­sé que en rea­li­dad era cie­go pa­ra ha­cer lo que es­ta­ba ha­cien­do. Pe­ro ha­bía al­go en él que me atraía y que me de­cía que no es­ta­ba cie­go, lue­go de me­di­tar­lo por unos mi­nu­tos de­ci­dí abor­dar­lo.

-¿Qué es­tá ha­cien­do, por qué mi­ra fi­ja­men­te el sol?-.

El res­pon­dió que no es­ta­ba mi­rán­do­lo si­no vién­do­lo. Tal vez com­pren­dien­do mi ges­to de ex­tra­ñe­za, si­guió di­cien­do.
“Des­ci­fro al Sol”.

Pe­ro to­da­vía sus ex­pli­ca­cio­nes me re­sul­ta­ban de­ma­sia­do her­mé­ti­cas y, co­mo adi­vi­nán­do­lo, co­men­zó a ha­blar­me así.

“A ca­da mo­men­to las per­so­nas in­ten­tan de­te­ner a la vi­da, cuan­do en ver­dad lo que ellas de­be­rían ha­cer, es no ha­cer na­da, es de­cir de­jar que ella pa­se y uno dar­le la ma­no. Es co­mo el agua que flu­ye in­ce­san­te, bro­ta de ma­nan­tia­les, se fil­tra en­tre las pie­dras, y va ha­cia el mar. Si al­gu­na vez in­ten­tas­te que ella que­da­se en tus ma­nos, ya sa­brás que eso es im­po­si­ble. El ser hu­ma­no cree que el Sol se mue­ve y a pe­sar de que sa­be que no es así, allí se que­da, cuan­do su mi­sión es gi­rar su vi­da, te­nien­do co­mo cen­tro al Es­pí­ri­tu.”

Mien­tras es­to me de­cía, en nin­gún mo­men­to el An­cia­no de­jó de mi­rar la re­ful­gen­cia so­lar y, co­mo si sus ra­yos le fue­ran dic­tan­do las pa­la­bras, con­ti­nuó di­cien­do.

“Te es­ta­ba es­pe­ran­do. Sa­bía que al­gu­na vez la vi­da nos ofre­ce­ría es­te en­cuen­tro y aquí es­ta­mos, cum­plien­do con esa ta­rea que ella nos te­nía pre­pa­ra­da. Mu­chos se sien­ten su­pe­rio­res al Gran Or­den Uni­di­ver­so y, en­ca­pri­cha­dos en ha­cer su vo­lun­tad, tra­man en su con­tra. No en­tien­den que así so­lo lo­gran in­tran­qui­li­dad y de­sa­so­sie­go en su al­ma, pa­ra des­pués en­fer­mar al cuer­po. ¿Has ob­ser­va­do a los na­da­do­res pro­fe­sio­na­les?. Ellos han com­pren­di­do que no va­le la pe­na ir con­tra los mo­vi­mien­tos del agua. Han apren­di­do su rit­mo y se mue­ven co­mo pe­ces ca­si sin ma­yor es­fuer­zo. En cam­bio aque­llos que te­men a las co­rrien­tes acuá­ti­cas siem­pre son pre­sas del pá­ni­co y no se­rá el agua, si­no jus­ta­men­te el mie­do y la fal­ta de con­fian­za lo que ter­mi­na­rá aho­gán­do­los. ¿Has com­pren­di­do?. Si en un agua co­rren­to­sa el na­da­dor se de­tie­ne de to­das ma­ne­ras se­rá arras­tra­do y si la tie­rra de­tu­vie­ra su gi­rar, los del otro la­do se que­da­rían a os­cu­ras. Y si tu quie­res de­te­ner a la vi­da, ella ocu­rri­rá de to­das ma­ne­ras”.


Son­reí, co­men­za­ba a en­ten­der. Y el hom­bre, de pe­lo ca­no­so y lar­go, bar­ba blan­ca y fla­co, bien bronceado y con ape­nas un pan­ta­lon­ci­llo pues­to; con­ti­nuó.

“Si la vi­da dis­po­ne que al­guien sea car­pin­te­ro, sua­ve­men­te le irá lle­van­do ha­cia allí. Pe­ro pue­de que él no quie­ra o sien­ta que no es agra­da­ble esa ta­rea, en­ton­ces la vi­da se en­car­ga­rá de de­mos­trár­se­lo. No, no es fa­ta­lis­mo ni im­po­si­ción, so­lo es pro­duc­to de un Or­den es­ta­ble­ci­do en el que to­dos es­ta­mos di­se­ña­dos pa­ra un ob­je­ti­vo pri­mor­dial. Si po­nes azú­car en un re­ci­pien­te ve­rás que po­co a po­co to­do el lí­qui­do se irá en­dul­zan­do en for­ma pa­re­ja y en la me­di­da jus­ta, por­que to­do aque­llo que ex­ce­da no se­rá ab­sor­bi­do y que­da­rá en el fon­do.
Ar­mo­nía y equi­li­brio eso es la vi­da. Co­mo en un gran tea­tro ca­da uno tie­ne una fun­ción, un rol pa­ra el que ha si­do asig­na­do, de­be­mos de­jar que la vi­da se ma­ni­fies­te en no­so­tros y dis­fru­tar con ese per­so­na­je que hoy nos ha to­ca­do re­pre­sen­tar. Así co­mo la na­tu­ra­le­za se per­mi­te los re­cam­bios es­ta­ció­na­les, de la mis­ma ma­ne­ra de­be­mos no­so­tros acep­tar los di­fe­ren­tes es­ta­dios del al­ma e ir apren­dien­do de ca­da uno de ellos. Acep­tar con sa­bi­du­ría, agra­de­cer por ca­da mo­men­to vi­vi­do, sin des­ca­li­fi­car a nin­gu­no y con­ti­nuar nues­tro amo­ro­so apren­di­za­je cons­cien­te, es el se­cre­to de to­do buen Ca­mi­nan­te”.



Sus pa­la­bras se oían be­llas, no obs­tan­te me pre­gun­ta­ba yo, có­mo se lo­gra­ría aquel es­ta­do. Per­ci­bien­do mis pen­sa­mien­tos él pro­si­guió.

“Apren­de a ver, ha­cien­do que tus sen­ti­dos se re­ve­len en ca­da uno de tus po­ros. Vi­ve pro­fun­da­men­te es­te ins­tan­te y es­te lu­gar. Dé­ja­te lle­var en la con­cien­cia de que eres uno más con el To­do. Ya no pre­gun­tes de que ma­ne­ra, so­lo haz­lo co­mo ha­cen los pá­ja­ros que a na­die pre­gun­tan có­mo vo­lar. So­lo vi­ve, so­lo hay que es­tar en la vi­da, no hay na­da más que ha­cer, ni ser, ni te­ner. Ya tie­nes la vi­da y con eso tie­nes to­do, no ne­ce­si­tas na­da más. Con la vi­da se nos ha da­do to­do el po­der del Crea­dor, y lo úni­co que ne­ce­si­ta­mos es Sa­ber Vi­vir. Eso es el ver, ju­gar al jue­go de Kontixi o Gran Es­pi­ral de la Con­cien­cia In­fi­ni­ta, y así en con­cor­dan­cia con el mo­vi­mien­to de la vi­da. Por es­to tú me en­cuen­tras aquí; tú y yo he­mos lle­ga­do des­de quién sa­be qué tiem­pos pa­ra nues­tra ci­ta. Se me ha pe­di­do que en­se­ñe a ver (resentir) la vi­da, se me ha di­cho que de­bo guiar a los Ex­plo­ra­do­res So­la­res. En­ton­ces eso ha­go, es­pe­ro a que ellos lle­guen, co­mo has lle­ga­do tú, porque así estaba predestinado en los ciclos de la vida”.

Co­men­cé a com­pren­der, sa­bía que el Sol nue­va­men­te me guia­ba.
-Y quién es us­ted? -, pre­gun­té.

“Soy un Wakakué, Aquel que mira el Sol”.


Res­pon­dió di­rec­ta y con­cre­ta­men­te. Yo hi­ce un ges­to in­ci­tán­do­lo a que ex­pli­ca­ra que sig­ni­fi­ca eso.

“El Wakakué es un Hi­jo del Sol, aquel que quie­re ser co­mo su pa­dre: bri­llan­te, lu­mi­nis­cen­te, trans­pa­ren­te, ful­gu­ran­te en ca­da uno de los ac­tos de su vi­da. Al mi­rar al sol to­ma­mos su co­no­ci­mien­to y nos re­lle­na­mos con su ener­gía pa­ra es­tar al­ti­vos y ra­dian­tes co­mo el Se­ñor Lu­mi­no­so, y ahí po­de­mos ver. El sol es la Luz Sa­gra­da atra­pa­da en la ma­te­ria; de él di­ma­na el or­den di­vi­no, es fuen­te de la vi­da eter­na. Aquí en la tierra nos pre­pa­ra­mos pa­ra despertar nues­tra con­cien­cia so­lar co­mo so­les hu­ma­nos pa­ra lue­go par­tir co­mo se­res so­la­res en cons­cien­cia ple­na. ¿Có­mo? A tra­vés del ver, que es sim­ple­men­te mi­rar (Estar), sin Ha­cer Nada (Ama Ruray), sin Ser na­die (Ama Kay), y sin Ir a alguna parte (Ama Riy) .

Cuando los curas españoles, preguntaron a nuestros hombres de sabiduría cuales eran nuestros 10 mandamientos, nuestros sacerdotes les respondieron: tenemos solo tres, que en realidad es un solo: Ama Ruray (No Hacer), Ama Kay (No ser), Ama Riy (No Ir), es decir: Tiyay (Estar). Los curas no entendieron y trataron de interpretarlo a su manera católica, y dijeron: No Hacer, los indios quieren decir: No trabajar, es decir: No seas vago (Ama quella). No ser (Ama Kay), los indios quieren decir: No existir nada, es decir: No mentir (Ama Llulla). No ir (Ama Riy), los indios quieren decir: No correr, es decir: No Robar (Ama sua). Los curas católicos cambiaron totalmente el sentido y transformaron nuestros 3 principios básicos de: Ama Ruray, Ama Kay y Ama Riy, en 3 mandamientos católicos: Ama quella, Ama llulla, Ama sua; que luego los popularizaron y que hoy lo repiten equivocadamente, casi todos los hermanos andinos. En el mundo han existido y existen 2 tipos de pueblos: la civilización del ser y la cultura del estar, esa es la diferencia básica entre unos y otros. Los pueblos del estar dicen: No hago la vida, no soy yo, no vengo ni voy, y solo están viviendo, siendo, existiendo, aquí y ahora, no mas. Los pueblos del ser dicen: Yo soy el productor, yo soy la medida de todo, yo soy el centro; que es lo mismo que decir, yo soy rico, yo soy inteligente, yo soy libre.
Nosotros hemos comprendido, que la vida es el arte del equi­li­brio y la ar­mo­nía; el mis­te­rio de apren­der a vi­vir en unión complementaria. Este es el Ca­mi­no del Sol An­di­no, o co­no­ci­do en len­gua kich­wa (quichua de Ecuador) co­mo Tawantin: La unión de los 4 elementos y las 4 direcciones: los cuales generan 6 relaciones y la unión en el centro (K'intu) de todos ellos: Yanantin, Tinkunakuy, Masintin, Awkanakuy, Aynintin, y Mink'anakuy. Estos po­deres son los que estamos pu­lien­do, y que ne­ce­si­ta la hu­ma­ni­dad pa­ra se­guir su ca­mi­no de re­gre­so a la Luz. Hoy es­tá de­te­ni­do y de­be con­ti­nuar, pe­ro ello so­lo es po­si­ble en el equi­li­brio y la ar­mo­nía. Pasamos de ex­tre­mo a extremo de apren­di­za­je pa­ra pos­te­rior­men­te in­te­rio­ri­zar­lo a tra­vés de la reconciliación, y así con­ti­nua­­mos te­jien­do en el Gran In­fi­ni­to. Comprendes tu?.”

Hi­ce un ges­to de afir­ma­ción y pres­té más aten­ción a lo que me de­cía.

“To­dos quie­nes ha­bi­ta­mos en es­te sis­te­ma so­mos se­res so­la­res por­que es­ta­mos cons­ti­tui­dos de ener­gía so­lar. Ca­da go­ta de san­gre que tie­nes, ca­da plan­ta que ves, ca­da ai­re que nos acom­pa­ña, ca­da sen­ti­mien­to es­tá im­preg­na­da de la con­cien­cia so­lar. No hay na­da más que se­res so­la­res en dis­tin­tos gra­dos y es­ta­dos de vi­bra­ción so­lar, ha­bi­tan­do en dis­tin­tos pla­nos y di­men­sio­nes de es­te uni­di­ver­so solar. La lu­na, las plantas, las bac­te­rias, los áto­mos, to­dos es­tán im­bui­dos del po­der del Sol, sin él no se­ria po­si­ble es­ta for­ma de exis­ten­cia, sin su pre­sen­cia no es­ta­ría­mos en es­tos cuer­pos que hoy te­ne­mos. El sol man­tie­ne la vi­da y los otros ele­men­tos sos­tie­nen la vi­da, to­dos ne­ce­sa­rios e im­por­tan­tes pa­ra la exis­ten­cia de To­do.

Gra­cias a su ra­dia­ción se fe­cun­da la na­tu­ra­le­za, se des­pe­ja nues­tro pen­sa­mien­to, el hom­bre de­vie­ne sa­bio. La es­tre­lla que nos alum­bra to­do lo ve, na­da es­ca­pa a su ac­ción ni a su in­fluen­cia; es el ojo de Dios. Per­ci­bir la luz sig­ni­fi­ca es­cla­re­cer­se, con ella lle­ga el co­no­ci­mien­to. Pa­ra los hom­bres de to­das las épo­cas ha exis­ti­do una re­la­ción in­di­so­lu­ble en­tre el sol, la luz y el tiem­po. En to­das las cul­tu­ras an­ti­guas, el as­tro lu­mi­no­so ha pre­ce­di­do ca­da día y ha ins­tau­ra­do las eda­des del mun­do. En­ton­ces, la fun­ción de un Wakakué es mi­rar al sol pa­ra es­cu­char los men­sa­jes del Maes­tro Ilu­mi­na­do, re­co­ger sus en­se­ñan­zas y trans­mi­tir­los a los ex­plo­ra­do­res so­la­res. Am­pli­fi­car la con­cien­cia so­lar pa­ra flo­re­cer el sol in­te­rior de ca­da uno”.

Sus pa­la­bras so­na­ban pro­fun­das y con­vin­cen­tes, pe­ro ha­bía al­go que no me fun­cio­na­ba, pues cual­quier per­so­na que mi­ra­ra unos cuán­tos mi­nu­tos al sol se po­dría que­dar cie­ga.

-¿No tie­ne mie­do de que­dar­se cie­go?-, pre­gun­té.

“To­do en la vi­da es un ar­te, y el ar­tis­ta tie­ne que afi­nar­se pau­la­ti­na­men­te, así su ins­tru­men­to en­to­na­rá las más tier­nas me­lo­días del cos­mos. Aquél que re­cién se ini­cia en es­te ar­te, de­be co­men­zar de ma­ne­ra muy sua­ve y pau­la­ti­na su con­tac­to con la Luz Su­pre­ma. Lue­go de me­ses y has­ta de años de en­tre­na­mien­to, sus ojos ob­ten­drán la des­tre­za pa­ra que sus ojos dan­cen sin pre­jui­cios y mie­dos en to­da la mag­ni­fi­cen­cia del es­pec­tro de luz.
Hoy, la ma­yo­ría de per­so­nas no pue­den mi­rar al sol y por eso no pue­den ver lo sa­gra­do. Su den­si­dad in­te­rior es tan pe­sa­da, que el más mí­ni­mo ra­yo de luz les afec­ta. Es co­mo cuan­do al­guien ha pa­sa­do mu­cho tiem­po en un es­pa­cio ce­rra­do y sa­le a la luz, evi­den­te­men­te la luz le pro­vo­ca­ra ar­dor y pre­fe­ri­rá la os­cu­ri­dad. Eso es jus­ta­men­te lo que hoy vi­ven ca­si to­dos los se­res hu­ma­nos, por eso es que no pue­den abrir­se a la luz y pre­fie­ren se­guir en la que­ja y los su­fri­mien­tos, en don­de de al­gu­na ma­ne­ra se sien­ten có­mo­dos y se­gu­ros. Es exac­ta­men­te igual a lo que te ha ve­ni­do su­ce­dien­do, al mo­men­to que tu in­ter­no sal­ga de la os­cu­ri­dad, en ese mo­men­to po­drás ver la cla­ri­dad en to­do su es­plen­dor y mag­ni­fi­cen­cia, es de­cir, po­drás vi­vir en un nue­vo cam­po vi­bra­to­rio”.

Me que­dé sor­pren­di­do de esa afir­ma­ción y pen­sé que tal vez se re­fe­ría a mi vi­da en for­ma ge­ne­ral y no a mi ex­pe­rien­cia con la ayawaska. No di­je na­da y me con­cen­tré en es­cu­char cuan­to me de­cía.

“La luz es una on­da vi­bra­to­ria, tie­ne una ca­rac­te­rís­ti­ca es­pe­cí­fi­ca de ener­gía re­fi­na­da, y so­lo pue­de ser ob­ser­va­da por una con­cien­cia igual. La ma­yo­ría so­lo pue­de mi­rar los co­lo­res del ar­co iris, pe­ro no pue­den mi­rar los ra­yos in­fra­rro­jos, ul­tra­vio­le­ta, ra­yos x, ga­ma y las on­das. Los ojos son las ven­ta­nas del al­ma, y a me­di­da que tu al­ma se de­sin­to­xi­que de emo­cio­nes es­tan­ca­das, en ese mo­men­to po­drás ver más y ca­da vez más cla­ra­men­te, es de­cir, ver más allá de lo que apa­ren­te es, o de lo que no quieres ver. Si tu con­cien­cia se pu­ri­fi­ca, vas a en­trar en otra fre­cuen­cia y po­drás des­cu­brir nue­vos se­cre­tos y en­can­tos de la vi­da. Hoy so­lo pue­des mi­rar la vi­da has­ta el ni­vel de tu con­cien­cia y crees que eso es la rea­li­dad, pe­ro en rea­li­dad so­lo es un es­pe­jis­mo del ego. Por ahora solo ves la vida desde lo material y no puedes ver todavía desde lo espiritual. Solo quien puede ver la vida desde lo espiritual puede ver lo sagrado en todo.

An­tes que los cien­tí­fi­cos des­cu­brie­ran los otros ra­yos, se pen­sa­ba que so­lo ha­bían sie­te, aho­ra creen que so­lo hay los que han des­cu­bier­to, pe­ro hay mu­chos más, los ul­tra de los ul­tra. Y eso es muy di­fí­cil que lo vean con apa­ra­tos me­cá­ni­cos, eso so­lo es po­si­ble con los ojos del al­ma, y tú tu­vis­te la opor­tu­ni­dad de ver esos otros co­lo­res a tra­vés de la aya­was­ka. Por lo que, los cien­tí­fi­cos tam­bién vi­ven li­mi­ta­dos en com­pren­der y en­ten­der lo que es real­men­te el Gran Or­den Uni­di­ver­so, Pa­cha­ka­mak, y de ahí sus pre­jui­cios y es­te­reo­ti­pos, es­pe­cial­men­te con las per­so­nas que tie­nen cier­tas sen­si­bi­li­da­des, que los la­bo­ra­to­rios no pue­den me­dir”.

-En­ton­ces, el Wakakué es el que prác­ti­ca la me­di­ci­na del al­ma?-.

“De la mis­ma ma­ne­ra que hay quien prác­ti­ca la me­di­ci­na her­bo­la­ria, o la sa­na­ción a tra­vés de las Plan­tas Sa­gra­das, o in­vo­ca es­pí­ri­tus de la­gos, mon­ta­ñas, pie­dras, o los que tra­ba­jan con so­ni­dos pa­ra lo­grar tran­ce o sue­ños; el Wakakué mi­ra y ve ( siente) el alma. Pe­ro el Wakakué no es so­lo mé­di­co, y en los tér­mi­nos que el mun­do ci­vi­li­za­do con­ci­be al mé­di­co o psi­có­lo­go en for­ma se­pa­ra­da. Si­no que es to­do ello: ar­tis­ta, ma­te­má­ti­co, dan­zan­te, as­tró­no­mo, sa­cer­do­te. Es­tá en to­das par­tes y en una sola, pe­ro eso so­lo lo lo­gra si es­tá en equi­li­brio, pues si­no sig­ni­fi­ca que es­tá en un ex­tre­mo, y ahí no hay la to­ta­li­dad si­no la pers­pec­ti­va li­mi­ta­da. Quien tie­ne un po­der tie­ne una de­bi­li­dad, esa es la ley de la vi­da. En to­do hay su complementario, pe­ro so­lo quien vi­ve en armonía es­ta en el Or­den Na­tu­ral, y no en sus ex­tre­mos. Hay mu­chos maes­tros pe­ro po­cos lle­gan al equi­li­brio, ese es uno de los es­ta­dos de maes­tría más di­fí­ci­les de lo­grar. Es la ar­mo­nía en­tre el ha­cer y el no ha­cer, en­tre el ser y el no ser, en­tre el de­ber y el no de­ber, en­tre el te­ner y el no te­ner. Pe­ro pa­ra ello hay que co­no­cer y do­mi­nar los dos ex­tre­mos, lue­go de lo cual el equi­li­brio es nor­mal.

El uni­di­ver­so ne­ce­si­ta cam­biar pa­ra se­guir exis­tien­do si no, ya no se­ría vi­da. La úni­ca cons­tan­te es el cam­bio, lo que no sig­ni­fi­ca que el cam­bio es de­sa­rro­llo, sim­ple­men­te cam­bio. El agua va­po­ri­za­da no es más de­sa­rro­lla­da que el agua con­ge­la­da, es sim­ple­men­te otra ma­ni­fes­ta­ción de su exis­ten­cia. Así la vi­da va cam­bian­do por di­fe­ren­tes es­ta­dos, en for­ma cí­cli­ca y es­pi­ral, en parejas complementarias: avan­za y re­tro­ce­de, su­be y des­cien­de, se abre y se cie­rra; y siem­pre re­tor­na en for­ma di­fe­ren­te y ca­da vez re­crea­da de otra ma­ne­ra”.

-¿No so­mos mas desarrollados que el hom­bre de las ca­ver­nas?.-

“Exac­ta­men­te, no so­mos más de­sa­rro­lla­dos so­lo di­fe­ren­tes, pues lo úni­co que nos di­fe­ren­cia es el ni­vel de con­cien­cia, y eso no ne­ce­sa­ria­men­te tie­ne que ver con tiem­po o épo­ca. Más bien, quien es­tá más ale­ja­do de una vi­da na­tu­ral es­tá en un ni­vel de con­cien­cia in­fe­rior. Por lo que el hom­bre mo­der­no es­tá más des­pro­te­gi­do que el hom­bre de las ca­ver­nas; él es­tá más de­so­la­do en su mun­do en­ca­jo­na­do de má­qui­nas, que ese hom­bre que se sen­tía ple­no en la in­men­si­dad del cos­mos. No por­que hoy exis­tan gran­des cien­tí­fi­cos es­ta­mos más de­sa­rro­lla­dos. Ha­brá más tec­no­lo­gía pe­ro no más con­cien­cia, es de­cir, mien­tras más su­per­fi­cial es la vi­da la con­cien­cia es más po­bre. Sim­ple­men­te hoy se ha crea­do otro mun­do pe­ro si­gue exis­tien­do el do­lor, el ham­bre, el amor, los sue­ños, la paz. Eso si­gue la­ten­te en to­das las cul­tu­ras y en to­dos los tiem­pos, pe­ro las for­mas de reac­ción son di­fe­ren­tes, y el hom­bre de las ca­ver­nas es­ta­ba más rea­li­za­do que es­te hom­bre de los com­pu­ta­do­res. Por lo que to­do es re­la­ti­vo y no se pue­de de­cir quie­nes es­tu­vie­ron me­jor o peor, a co­mo en for­ma arro­gan­te hoy mu­chos se creen su­pe­rio­res a sus an­ces­tros y a los pue­blos que vi­ven lo más na­tu­ral­men­te po­si­ble; co­mo una ma­ne­ra de jus­ti­fi­car su so­li­ta­ria exis­ten­cia.

La di­fe­ren­cia en­tre los hu­ma­nos no es­tá en­tre vi­vir en una ca­ver­na o en cas­ti­llos en el ai­re, si­no en quien vi­ve la na­tu­ra­le­za de la rea­li­dad o la ilu­sión de la rea­li­dad; en­tre quie­nes han crea­do un sis­te­ma so­cial en co­rres­pon­den­cia con el Or­den Cós­mi­co, y quie­nes con el Or­den Ilu­so­rio; en­tre quie­nes vi­ven en el mun­do crea­do por el Su­pre­mo Po­der de la Cons­cien­cia In­fi­ni­ta, y quie­nes vi­ven en la is­la de la fan­ta­sía crea­do por el po­der su­pre­mo del Stok Mar­ket. In­clu­so po­dría­mos de­cir que ese hom­bre sal­va­je de las ca­ver­nas es­ta­ba más pró­xi­mo a la rea­li­dad del Or­den Uni­di­ver­so Complementario, al con­tra­rio del hom­bre ci­vi­li­za­do que vi­ve en el or­den de la fic­ción. Hoy ellos tie­nen más des­ven­ta­jas, pues es­tán en un mun­do ar­ti­fi­cial, el cual les ale­ja más de la esen­cia de la vi­da, pa­ra so­lo vi­vir una idea o una realidad virtual, de lo que es la existencia. Pa­ra ellos, el mun­do na­tu­ral es sal­va­je y atra­sa­do, pa­ra no­so­tros su mun­do de dis­ney­lan­dia es bár­ba­ro y alu­ci­na­do; esa es la gran di­fe­ren­cia.

Me re­cuer­do de mis ami­gos de la ama­zo­nía de Ecua­dor que vi­vían ale­gres, en ar­mo­nía y equi­li­brio con su me­dio por mi­les de años, has­ta que en los años 50 lle­gó la ci­vi­li­za­ción del pe­tró­leo y se ter­mi­nó su di­cha. Con la ci­vi­li­za­ción lle­ga­ron las má­qui­nas que ta­la­ban los ár­bo­les y la tie­rra se vol­vió de­sier­to, sa­lía el oro ne­gro y se re­ga­ba por los ríos, ma­tan­do los pe­ces y to­do lo que te­nía vi­da. Con las com­pa­ñías nor­tea­me­ri­ca­nas e in­gle­sas lle­ga­ron tam­bién las llamadas en­fer­me­da­des blan­cas, apa­re­cie­ron los po­bla­dos con es­cua­dro­nes de po­li­cías, mi­li­ta­res, sa­cer­do­tes, pros­ti­tu­tas... Y to­do ese ver­de va­lle en me­nos de 30 años se trans­for­mó en hu­mo, muer­te, de­so­la­ción, mi­se­ria pa­ra sus eter­nos ha­bi­tan­tes; mien­tras los ban­cos ex­tran­je­ros se in­fla­ban de ri­que­za, po­der y glo­ria, por los si­glos de los si­glos, amen... Es de­cir, la his­to­ria se re­pi­tió des­de cuan­do lle­go la ci­vi­li­za­da realeza de Es­pa­ña, so­lo que es­ta vez era la realeza in­gle­sa de Gran Bretaña y la realeza in­gle­sa de Estados Unidos de América, las que ve­nían tra­yen­do más de su sa­gra­do pro­gre­so y de su bie­na­ma­do ade­lan­to. To­dos no­so­tros he­mos si­do tes­ti­gos de to­do ello, y he­mos vi­vi­do ese mi­to de oc­ci­den­te to­do es­te tiem­po, y lo se­gui­mos vi­vien­do has­ta nues­tros días.

Pero algunos hermanos europeos ya se han dado cuenta a donde les llevaron sus sectores de poder y están queriendo retornar a una vida natural y sana. Ya no quieren seguir siendo súbditos de la realeza, en todas sus variantes. Si no pre­gun­ta a la gen­te que vi­ve en los au­to­de­no­mi­na­dos paí­ses de­sa­rro­lla­dos y pri­mer mun­dis­tas, si es­tán de acuer­do y fe­li­ces con su mo­do de vi­da. Más bien, por el con­tra­rio es­tán que­rien­do re­tor­nar a un mo­do de vi­da na­tu­ral, es­tán can­sa­dos de la po­lu­ción, de las en­fer­me­da­des, del stress, de la for­ma de vi­da ar­ti­fi­cial y plás­ti­ca... Pre­gun­ta a Green­pea­ce, a Sea Sheperd, America’s Foret, a los Par­ti­dos Ver­de, a los pro­duc­to­res bio­ló­gi­cos y de­más gru­pos eco­lo­gis­tas, hu­ma­ni­ta­rios y cul­tu­ra­les, si quie­ren más pro­gre­so, o por el con­tra­rio quie­ren vol­ver a un sis­te­ma na­tu­ral; y más bien po­nen de ejem­plo o de re­fe­ren­te a nues­tros pue­blos an­ces­tra­les, co­mo un mo­de­lo de vi­da sa­no. Ese es el en­ga­ño de la ci­vi­li­za­ción, mien­tras más ci­vi­li­za­do te vuel­ves eres más in­fe­liz, y por el con­tra­rio, mien­tras más na­tu­ral te vuel­ves en­tras más fá­cil­men­te en el Or­den de la Crea­ción. Mien­tras más cu­bres tu cuer­po, más en­fer­mo es­tás. Mien­tras más en­ce­rra­do es­tás, te vuel­ves más in­de­fen­so a las bacterias. Mien­tras más co­mes co­sas ar­ti­fi­cia­les, más frá­gil es­tás. Mien­tras más ne­ce­si­da­des por sa­tis­fa­cer tie­nes, más de­ses­pe­ra­do es­tás. Mien­tras más tra­ba­jas, ca­da vez te fal­ta más di­ne­ro. Mien­tras mas tie­nes, crees que al­go más te fal­ta; así de con­tra­dic­to­rio y am­bi­guo es to­do ello.

En­ton­ces, no hay de­sa­rro­llo ni pro­gre­so so­lo un di­fe­ren­te pun­to de vis­ta de ver. Pue­des mi­rar tu pa­sa­do co­mo al­go trá­gi­co, o pue­des ver lo mis­mo co­mo al­go anec­dó­ti­co y te ríes de to­das las lo­cu­ras que hi­cis­te. O su­fres o te ríes, con lo mis­mo que hi­cis­te. El mo­men­to en que te ríes de to­do lo ri­dí­cu­lo, ya no su­fres si­no que es­tás en amor. En la vi­da hu­ma­na so­lo hay el su­fri­mien­to o la ale­gría, no im­por­ta la can­ti­dad de fi­lo­so­fías, cien­cias, co­no­ci­mien­tos, re­li­gio­nes si no pue­des ser fe­liz. Pe­ro no to­do maes­tro es fe­liz, en rea­li­dad so­lo el an­ti­maes­tro es ver­da­de­ra­men­te fe­liz, por­que sa­be que es­tá lo­co, mien­tras los otros creen que no lo es­tán. El an­ti­maes­tro ve en to­do un chis­te y se ríe de lo más mí­ni­mo, por­que él sa­be que no que­da otra co­sa más que ha­cer, si­no reír­se de es­te mun­do in­creí­ble y ma­ra­vi­llo­so”.

viernes, 24 de septiembre de 2010

DEVORAR LA TIERRA

Este corto de 20 minutos nos explica de manera muy sencilla, el poder que tenemos de cambiar el mundo, simplemente cambiando nuestra alimentacion.

No seamos complices de la destruccion del mundo, con cada kilo de carne que compramos contribuimos a la destrucción de nuestro planeta!!!

Dejemos de ser egoistas y hacer todo lo que "nos gusta" a nosotros y pensemos en el mundo que le estamos dejando a las generaciones futuras...

Si buscámos información, encontraríamos diferentes soluciones y posibilidades para equilibrar nuestra alimentación sin necesidad de consumir carne.

Haz revolución, cambiando tus hábitos!!!

lunes, 20 de septiembre de 2010

Identidad y Economía

iti Wayra, dirigente indígena Aymara del movimiento generacional Twantisuyo
“No vamos a permitir un golpe de Estado en Bolivia”
Por: Daniel Córdova Zerpa
Fecha de publicación: 27/05/08

Despojarse del ego y retomar las raíces de nuestras culturas milenarias para ser radicales, es el mejor antídoto contra el modelo alienante y depredador que plantea el capitalismo global y los agentes imperiales. Para éste luchador indigenista se impone –cuanto antes- un proceso de descolonización.

Daniel Córdova Zerpa

Cualquiera que escuche alguna de las ponencias de Titi Wayra, dirigente indígena Aymara del movimiento generacional Twantisuyo de jóvenes y pueblos originarios, pudiera pensar que se trata de un líder demasiado ingenuo, con una propuesta utópica en extremo, rayana en lo que se conoce vulgarmente como el “comeflorismo”.

Sin embargo, si somos capaces de hacer a un lado –aunque sea por unos instantes- todos los prejuicios que anidan en nuestras mentes, producto del bombardeo alienante y sistemático de los medios de comunicación y su modelo capitalista de consumismo excesivo, bien pronto nos daremos cuenta de que el mensaje subyacente en la propuesta de Wayra no sólo encierra una sabiduría milenaria, sino que es precisamente parte de la solución a las grandes amenazas que se ciernen sobre la humanidad.

En un mundo, donde diversos organismos internacionales vaticinan crisis de hambruna y daños ecológicos de pronósticos reservados; donde cada hora mueren más de 1.200 niños diariamente; donde más de 4.000 mil millones de seres humanos están condenados a la pobreza, la miseria y el desplazamiento por diversas causas, es evidente que las cosas no están marchando bien y se requieren cambios drásticos.

Con la humildad característica de quien ha alcanzado la sabiduría suficiente para respetar a la “Pacha Mama” o madre naturaleza, este líder indigenista realiza un planteamiento sencillo, que encierra a su vez una gran complejidad: “No creas que porque comes mayonesa todos los días vives bien (…).Nosotros creemos fundamentalmente que el efecto y el objetivo fundamental es descolonizar, para lograr eso hay que descolonizarse también económicamente”.

No permitirán golpe de Estado en Bolivia

Este activista indígena también tiene plena conciencia del trance tan difícil por el que atraviesa su país de origen. En momentos en que arrecian los experimentos por desmembrar a Bolivia y crear una suerte de Estado-tapón contra el proceso de integración que impulsan los gobiernos progresistas, Wayra no titubea al señalar que los pueblos originarios no aceptarán una nueva agresión imperial.

“No vamos a permitir un golpe de Estado en mi país. La respuesta desde esta inteligencia y sabiduría es que no lo vamos a permitir, que nuestro hermano Morales (Evo) es el primer presidente indígena de Bolivia y de todo el mundo; que él (Evo) representa en esencia a los sectores que siempre han sido marginados y excluidos. Nosotros, estamos prestos a defender a nuestro presidente, nuestro territorio y todo lo que son nuestras raíces, pero siempre con un trabajo de descolonización”.

Wayra quien también es representante de la Región Jach’ Apacajes, del departamento de la Paz (Bolivia), añade que en ese proceso de descolonización es fundamental despojarse del ego y el egoísmo capitalista, para poder avanzar hacia una fase de liberación, que permita echar las bases de un mundo modelo sin exclusión, miseria, masacres y exterminios.

“Este es un trabajo que va a la par con cada uno de nosotros. Entendiendo que es comunidad, entiendo que es socializar, entendiendo que es construir y deponer actitudes y fundamentalmente dejar el ego. A partir de que dejas el individualismo, haz atacado el principal aparato que tiene el imperialismo que es el ego, el individuo. Cuando tú no te ves como individuo, sino como colectividad, como comunidad ya haz avanzado y estas avanzando, socavando y destruyendo las bases de este neoliberalismo y de este capitalismo”, explica.

Este proceso de liberación o descolonización tiene a su vez dos ejes fundamentales: 1) Identidad y 2) Economía. Con respecto al primer concepto, Wayra explica lo siguiente: “Es saber quién eres, de dónde vienes, cómo caminas y hacia donde vas, pero eso tiene que estar basado desde la memoria más ancestral que tú puedas recordar y eso será la garantía para chupar desde tu raíz, eso es volver a tu raíz, ser radical es volver a la raíz, la raíz esta conectada con la tierra”.

Ése conocimiento aporta las herramientas necesarias para iniciar el cambio en la otra dimensión la cual es igualmente importante. “Saber quién eres te da el fundamento para avanzar en la Economía. Tú con esa sabiduría puedes llenar tu propia economía, tu propia soberanía alimentaria; alimentarte bien, vivir bien y eso condiciona tu avance bajo una educación para la vida que sea multifacética, no solamente unilateral sino multilateral. Independientemente de que seas astrónomo, médico, doctor o ingeniero, puedes diversificar tu conocimiento y entender todos los momentos universales que existen en nuestra madre tierra y en el mundo, para constituir todo lo que es la geopolítica, esa geopolítica de integración en nuestros pueblos, hacia el socialismo del siglo XXI, hacia el socialismo indo-americano”.

domingo, 19 de septiembre de 2010

EL NUEVO PACHAKUTI...

Entrevista realizada a Titi Waira, amauta aymara, en el solsticio de verano (21 de junio de 2009 o seli 23 de la luna cristal del conejo, año tormenta eléctrica azul, kin 229).
Pachacuti y nuevos tiempos por venir.





EL AYNI vs dar sin recibir nada a cambio.


EL AYNI, significa Retribución, la retribución es un concepto trascendente, dentro de nuestra cultura andina,

ddd

domingo, 29 de agosto de 2010

SOLIDARIDAD......

Solidaridad con lxs compañerxs secuestrados por el Estado Chileno


Este blog, ha sido creado como una herramienta de solidaridad con los –por ahora- 14 presxs Secuestradxs el 14 de Agosto de este año (2010),por el estado chileno en el margen de la persecucion política llamada ” Caso bombas”.


Por este medio pretendemos mantener circulando información respecto a la de lxs compañerxs Y difundir iniciativas en apoyo a ellxs.

Trataremos dentro de lo posible mantener al tanto de las condiciones en las cuales se encuentran lxs compañerxs y recopilar toda la información que estimemos agiliza los lazos de solidaridad para con ellxs y sus cercanos.

Desde ya, hacemos el llamado a no callar y hacer de la propaganda un arma solidaria tanto aquí como en cualquier otro lugar del mundo.


Que el miedo no destruya la solidaridad…
que la solidaridad destruya el encierro
SECUESTRADXS POR EL ESTADO A LA CALLE !!

Recuento de los acontecido el 14 de agosto, noticias locales, contexto de los allanamientos, testimonios y lo acontecido en la audiencia: http://www.hommodolars.org/web/spip.php?article3395

Libertad a los 14·A se refiere no a la cantidad de compañerxs detenidxs y secuestradxs, sino a la fecha en que se desencaderaron los hechos, que fue el 14 de Agosto, del 2010.

lunes, 23 de agosto de 2010

Tierra Madre no se vende.



Keny Arkana - Tierra Madre no se vende.

Ellos esparcieron la sangre por todo tu suelo,
te recubrieron con cemento hasta asfixiar tu suelo,
te destruyeron por papel para manchar tus profundidades,
para hacernos creer en tu luto, llevaremos tu tumba porque queremos verte vivir...
Ellos te secuestraron a sus sombras, nosotros queremos verte libre...

Tus ninos te oyen gritar, sienten tu sufrimiento,
hoy estan dispuestos a pelearse para tomar tu defensa.
Los poderosos te persiguen como nos persiguen a nosotros.
Abatidos por la demencia y encantados por Belzebu.
Despues de haberte saqueado, fragmentado, bombardeado, expoliado tus sustancias, tus riquezas se guardaron!
Sin ningun respeto se apropiaron tu carne.
Despues de milenios por tenerte se enfrentan en guerra.
Pachamama, tus ninos estan siempre aqui,
esparcidos sobre el globo, el punto elevado para el combate.
Pachamama, nuestras raices son las tuyas, todo nuestro amor sera mas fuerte que nuestro desconcierto.
Pachamama, tu vaso repleto a ras del borde.
Te condenaron a muerte, nos condenaron a muerte!
Por todas partes alzamos nuestras voces, vamos a decirles como avance
que a pesar de su mala fe, La Tierra no se vende!

Tierra Madre, (Pachamama...!)
Nuestra Tierra no se vende!

Tus ninos mueren contigo en el olvido de la ignorancia
que el hombre moderno no quiere ver.
Fatalidad sublimada bajo la flecha de Lucifer, civilizacion suicida!
Los poderosos se enfrentan en guerras para robarte tus riquezas,
te pusieron en la venta y patentan cada una de tus especies.
Tierra Madre,patrimonio ancestral de vida,
considerada como una vulgar mercancia a su servicio.
Pachamama, llevamos tu tristeza en nuestros aires.
Explotada, como nosotros, tu desamparo esta en nuestros seres.
Pachamama, eres el reflejo de nuestros corazones, torturada y magullada en el siglo del horror!
Pachamama, no ven tu sufrimiento,
todavia menos tu amor y el soplo de una ultima posibilidad.
A todos los ninos de La Tierra, la palabra de orden es: liberacion.
Vaya a decirles que nuestra Madre no se vende!

Tierra Madre, (Pachamama...!)
Nuestra Tierra no se vende!

Nuestra Madre es la Tierra, que tu nombre sea respetado
para que tu reino vuelva, que tus ninos puedan quererte.
Danos hoy le fuerza para creer en eso.
Perdona nuestra rabia que se alimenta de la esperanza.
No nos sometemos al cinismo que el hombre moderno cultiva.
Libranos de la maquina y de su odio que nos consume
para que tu fuerza retome sus derechos.
Recuerda que eres tu quien recibe la vida bajo la luz de las estrellas!

Ellos esparcieron la sangre por todo tu suelo,
te recubrieron con cemento hasta asfixiar tu suelo,
envenenaron tu aire, mancharon tus oceanos,
tus rios y tus mares y tienen vampirizada tu sangre.
Ellos rompieron tus estaciones, desordenaron tu clima.
Ellos cortaron el horizonte con hormigon asqueroso,
exterminaron tu fauna, resvendieron tu flora,
subestimaron tu fuerza para condenarnos a muerte, Pachamama!!

Tierra Madre, (Pachamama...!)
Nuestra Tierra no se vende!

martes, 27 de julio de 2010

anmistia internacional: INMIGRACIÓN MEXICO....

Cada año, miles de personas cruzan México como migrantes irregulares. Llevan consigo la esperanza de una nueva vida en Estados Unidos. Huyen de la inseguridad y la absoluta miseria que dejan en sus países..


viernes, 5 de marzo de 2010

DOCUMENTAL: Arriba los de Abajo. Crónica de un pueblo en lucha

Artículo extraido de: http://www.cta.org.ar/base/article11962.html
“Arriba los de Abajo. Crónica de un pueblo en lucha”, dirigido por Mariano Vázquez y Lucía Martín, se filmó entre el 6 y el 17 de agosto de 2008 en las ciudades de La Paz, El Alto, Achocalla, Cochabamba, Chapare y Santa Cruz de la Sierra. Dura 34 minutos y se trata de la crónica de los días en que Evo fue ratificado por su pueblo por abrumadora mayoría y decidió la continuidad de este proceso de cambio.


En el lapso de tres años Bolivia ha construido una revolución democrática y cultural que ha socavado los cimientos coloniales, neoliberales e imperialistas que la encadenaron por siglos. Esa construcción se cimentó en el pueblo, en los movimientos sociales y en el liderazgo indiscutido de Evo Morales Ayma. Cuatro elecciones históricas, trascendentes, se realizaron durante este período. La primera, el 18 de diciembre de 2005, cuando Morales alcanzó el 53,7% de los votos en la elección presidencial; la segunda cuando el MAS obtuvo 137 de los 255 diputados constituyentes, el 2 de julio de 2006; la tercera, el 10 de agosto de 2008, cuando Evo es ratificado en su cargo por el 67%; y la cuarta es la aprobación de la nueva Constitución Política el 25 de enero de 2009. Este documental cuenta la historia de unos de esos hitos. Justamente este documental refleja el tercero de este hitos.

Para el ministro de la Embajada de Bolivia, Sixto Valdez Cueto, quien recordando que es periodista de profesión, aseguró que “las imágenes, los audios, los testimonios, la línea argumental son impecables y ha sabido mostrar el cambio sustancial que Bolivia ha construido en los últimos años”.

En tanto que Francisco Delgado, consejero político de la Embajada de Cuba, destacó “un eje que subyace en todo el video y que es lo más importante y que muestra la naturaleza revolucionaria del pueblo boliviano y es la toma de conciencia colectiva, el saber que ya nadie los puede maltratar, eso es más importante que algunos proyectos, algunas iniciativas se puedan llevar a cabo, eso es parte de la lucha política, pero lograr un cambio de conciencia eso es irreversible”.

“Se trata de una política de la Secretaría de Relaciones Internacionales, una política de la CTA que hace eje no sólo en la integración latinoamericana si no en la producción de materiales sobre lo que pasa en nuestro continente. Y este primer documental de Bolivia muestra la participación popular, los referendums, la consulta al pueblo cómo forma de refundar un Estado, un país”, explicó Adolfo Aguirre, secretario de Relaciones Internacionales.

DOCUMENTAL: Humillados y Ofendidos - Cesar Brie

Recuperando la memoria....

Documental sobre los actos de violencia en contra de indígenas en la ciudad de Sucre (Bolivia) el día 24 de mayo de 2008.